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Crecente
es uno de los municipios más sureños de la provincia de
Pontevedra. Bañado por el río Miño, limita con Arbo,
A Cañiza, Ourense y Portugal. Se atribuye el origen de Crecente a
una fundación celta que alcanzó gran importancia y esplendor en la
Comarca, y prueba de ello son los castros y yacimientos celtas que
existen.
Dice
la tradición que estos antiguos moradores adoraban a la luna, a la
cual rendían culto desde lo alto del Coto da Cruz, donde ha
sido edificada una capilla dedicada a la Virgen de Fátima, cuya
imagen ha sido transportada desde Cova de Iria (Portugal) a hombros
de sus feligreses.
Comarca
de A Paradanta El
municipio de Crecente, donde se ubica el Palacio de
Barreiro, está ubicado en la comarca de A
Paradanta. Allí, El Miño, represado en el
embalse de A
Frieira, entra en la comarca por el este,
estableciendo el límite con la provincia de Ourense, para luego
recorrer todo el linde meridional con las tierras portuguesas. Los
afluentes que a él aportan sus aguas (Ribadil, Deva, Tea y Cea)
descienden desde los rebordes montañosos que cierran la comarca por
norte y noreste, originando fértiles valles de especial belleza
paisajística y aprovechados desde
antiguo para el regadío según
un singular sistema de presas denominado "levadas".
Desde las laderas del Miño la altitud asciende hacia
los Montes de A Paradanta, que dan nombre a la comarca y ocupan buena parte de su
sector central. Pero es en el norte y nordeste donde la comarca
alcanza sus máximas altitudes (en torno a los 1.100 metros) en la
Serra do Suído y en la de Faro de Avión, respectivamente. Ambas se
elevan majestuosamente constituyendo amplios miradores sobre la
comarca y sobre todo excepcionales espacios naturales para la
practica de todo tipo de deportes relacionados con la naturaleza.
Así, los parajes fluviales del sur, en los que se
cultivan las viñas con las que luego se elabora el famoso vino
de O Condado, dejan paso hacia el norte a un paisaje de montaña, más
agreste, de laderas tapizadas por prados y pastos, matorral o
bosques y entre las que se intercalan pequeños valles como el
originado por el río Tea en el municipio de O Covelo.
Las Rias Baixas Las
tres Rías Baixas más «bajas» de Galicia -las de Arousa,
Pontevedra y Vigo- quedan al alcance del visitante. Cada una de estas rías está protegida por
islas y bancos de arena frente a sus orillas. Son profundas y
tranquilas bajo montañas de pinares oscuros, visitadas por
numerosas barcas pesqueras y balsas de mejillones; están rodeadas
por pueblecitos de casas encaladas y playas donde se puede nadar sin
peligro.
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